Por Sesé.

 

¿NUESTRAS MÁSCOTAS COMEN MEJOR QUE NOSOTROS?

 

Hace poco hemos descubierto que la comida para mascotas, principalmente peces ornamentales y gatos domésticos, se ha convertido en una nueva amenaza para el abastecimiento de pescado en nuestros mercados, según un informe reciente publicado por un equipo de científicos australianos.

La doctora Giovanni Turchinni de la Universidad de Deakin ha descubierto que varios millones de toneladas de pescado pequeño, que habitualmente se destinaba para consumo humano y está claramente considerado como un recurso biológico limitado, se utilizan cada año por la industria de la producción de alimentos para mascotas. Sólo en comida para gatos se emplean casi 2,5 millones de toneladas al año.

Estados Unidos lidera el ranking de capturas de estas especies de pequeño porte para su empleo en comida para animales, con 1,1 millones de toneladas, seguida por Europa con 0,8 millones.

"La magnitud de esta cifra tan enorme usada en la industria de alimentación de mascotas realmente nos abre los ojos", dijo la Dra. Turchini.

Y es paradójico comprobar, señala el estudio, que cada gato australiano, por ejemplo, come aproximadamente 13,7 kilogramos de pescado al año. Esta cantidad supera con creces la media de consumo de estos productos marinos por parte de los australianos humanos, que ronda los 11 kilogramos anuales".

"Nuestras mascotas parece que se alimentan mejor que sus dueños", ironizó.

 

 

Las especies salvajes de pequeño tamaño, principalmente sardinas, arenques y anchoas, son un eslabón importante en la cadena alimenticia marina y constituyen un aporte importante de la dieta de peces más grandes como el atún o el pez espada. Desde que el primitivo ser humano desarrolló la pesca, siempre ha estado presente como parte esencial en su alimentación, y más recientemente en la historia, es la fuente de alimento principal usada en criaderos de pescado. Su pesca excesiva y sin control es una preocupación constante tanto para ecologistas como para la industria de este sector.

La doctora Turchini señala que mientras desde hace algún tiempo se debate sobre si este tipo de pescado debería dirigirse exclusivamente hacia el consumo humano, especialmente en los países menos desarrollados, en lugar de emplearse como pienso usado en piscifactorías, nadie había reparado en la enorme cantidad consumida en la industria de alimento para mascotas.

También opina que parte del problema se genera por tendencias de marketing, con la continua aparición de productos premium y super-premium que usan como reclamo imágenes de animales perfectos. "Se busca más proporcionar satisfacción y orgullo al propietario de la mascota que cubrir las verdaderas necesidades nutricionales de los animales", remarcó. "Los productos etiquetados como Gourmet contienen una cantidad de pescado que podría ser perfectamente usada para consumo humano. Un gato se alimenta igual y le produce el mismo placer la comida elaborada a partir de despojos de pescados que no son aptos para nuestro consumo", añadió.

En el caso de nuestros peces, no se ha llegado al nivel de publicidad que aparece en la comida para gatos, pero cada día es más habitual encontrar productos premium que venden la excelencia en la composición, incluyendo filetes de pescado como ingrediente principal.

 

 

Estamos todos de acuerdo que los animales que tenemos a nuestro cargo deben alimentarse de una forma correcta y equilibrada. Pero no es menos cierto que usar recursos limitados de forma innecesaria no parece una forma inteligente de conseguirlo. Cuando nos enfrentemos a la compra de su alimento deberíamos pensar más en sus necesidades nutricionales que en nuestro ego.

El informe de la doctora Turchinni', coescrito con su colega el profesor Sena De Silva, ha sido publicado online por el "Journal of Agricultural and Environmental Ethics".

 

 

Texto: Sesé.


Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España