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Este artículo es fruto de la recopilación de experiencias y comentarios de mucha gente, así como de varios mensajes del Archivo de Peces de Agua Fría; espero que os resulte de utilidad.
Como sabéis, el Carassius, pez dorado o goldfish es un pez ovíparo, es decir, la hembra pone huevos en el agua, que son fertilizados externamente por uno o varios machos.
Por lo tanto, lo más importante para poder reproducirlos es tener al menos un macho y una hembra, así que empezaremos por cómo diferenciar los sexos.
DIFERENCIA DE SEXOS:
A diferencia de otros peces, los sexos en los goldfish no son fáciles de diferenciar, ya que externamente no tienen colores vistosos o aletas más largas, como los machos de algunas especies de peces. Pero no es del todo imposible, y podemos servirnos de varias pistas:
- Primera: el cortejo.
Cuando los peces tienen algo más de un año de edad, el cortejo reproductivo se puede desencadenar cuando sube ligeramente la temperatura tras haber pasado un periodo a temperaturas más bajas.
Es fácil imaginarlo: los perseguidores son los machos, y las perseguidas, las hembras. Los machos siguen insistentemente a las hembras, embistiéndolas con su cabeza en la zona del abdomen, estimulándolas para que desoven. A veces pueden llegar a ser tan insistentes que dañan a las hembras e incluso las agotan de cansancio.
Aquí podéis ver una foto del cortejo de dos Carassius comunes, el macho empuja a la hembra blanca en el abdomen, para incitarla a desovar.

- Segunda: los tubérculos reproductores.
Cuando los peces tienen cerca de un año de edad, en los machos aparecen unos granitos blancos en los opérculos que cubren las branquias, con la apariencia de granos de sal. Estos granitos se llaman tubérculos reproductores, y también pueden verse a veces en el primer radio de las aletas pectorales. No deben confundirse con la enfermedad del punto blanco.

Y aquí los podéis observar en la aleta pectoral:

Las hembras no los presentan, aunque algunos machos tampoco llegan a desarrollarlos.
Por otro lado, las hembras maduras (de más de dos años de edad) son más gruesas que los machos en la zona del abdomen, debido al desarrollo del ovario y los huevos que contiene.
Esto se aprecia mejor desde arriba: como deduciréis, la blanca es la hembra, y los naranjas, machos.

- Tercera: diferencias en el orificio anal.
Cuando los peces son un poquito grandes (mínimo 4-5 cm), se puede observar las diferencias en el orificio anal para identificar los sexos.
Las hembras presentan el orificio anal ligeramente salido hacia fuera, como si tuvieran un pequeño trocito. Se puede apreciar muy bien en esta foto del oranda chocolate de Last Alexiel:

Los machos, por el contrario, tienen el orificio anal cóncavo, sin ninguna protuberancia:

REPRODUCCIÓN:
Los goldfish se pueden reproducir por cría natural o manual y en parejas o en grupo. Particularmente, la forma manual no la recomiendo a no ser que se sea un experto, ya corremos peligro de dañar a los peces si no lo hacemos adecuadamente.
La forma natural implica dejar a un grupo de hembras y machos, donde hay estos últimos en mayor cantidad, o simplemente una pareja de estos peces.
En cualquiera que sea la selección para la reproducción, se recomienda separar a los machos de las hembras durante 2 semanas, período en el cual los alimentaremos lo mejor posible como se describe más abajo.
La alimentación:
Hay que mantener una buena alimentación combinada con alimentos vivos, secos, vegetales y papillas preparadas. No olvidemos que unos padres sanos y fuertes estarán mejor preparados para la reproducción y sus huevos serán de mejor calidad. También deberemos tener en cuenta que es mejor evitar reproducir peces cuyo cruce pudiera dar lugar a peces con problemas.
El tanque de reproducción:
Siempre hemos de considerar que estos peces necesitan grandes cantidades de agua, así que para permitirles la suficiente libertad, pero a la vez, asegurando el éxito en la reproducción, consideraremos 80-100 litros como suficiente para una pareja de peces. De preferencia el tanque debe ser bajo, y se recomienda que sea dividido en dos para evitar que la hembra desove anticipadamente.
El objetivo de tener un tanque bajo es para que el esperma que lanzará el macho sobre los huevos que han sido depositados en el fondo por parte de la hembra sean alcanzados y fecundados. El uso de un tanque más alto nos arriesga que el esperma no alcance a fecundar los huevecillos al recorrer una gran distancia.
La intensidad de la luz sola y el aumento de la temperatura en primavera, hace que este sea su mejor momento para reproducirse, aunque podemos manejar este período artificialmente si tenemos las condiciones adecuadas en nuestro acuario. Para prepararlos para la época de reproducción hay que mantener la temperatura del acuario estable entre 12 y 16°C, para cuando llegue el momento elevarla hasta los 20 o 22°C.
Lo mejor es que el tanque esté libre de grava para que los huevecillos sean más fáciles de identificar. Puede resultar de utilidad el poner plantas naturales de hojas grandes como Echinodorus, o elodeas atadas a piedras, para que la hembra desove sobre ellas. También incluso mopas de fibras artificiales… De cualquier forma, muchos huevecillos caerán al fondo.
Una vez que han pasado las dos semanas de separación de las hembras de los machos, quitaremos el separador que hemos colocado en el tanque o simplemente los volvemos a colocar en él, y veremos que comenzará al día siguiente el período de reproducción donde el macho perseguirá y empujará a la hembra haciendo que ésta deposite los huevecillos cerca del fondo o las plantas y entonces pasará sobre ellos para fecundarlos. Los huevecillos quedarán adheridos y una vez que la puesta termine podremos separar a los padres de los huevecillos para evitar que se los coman, que suele ser lo más frecuente.
Método artificial (manual):
Una vez que hemos seleccionado a los peces, deberemos de tener listo un plato poco profundo con agua del tanque de los padres, así como un tanque bajo donde depositaremos los huevecillos ya fecundados.
Pasamos a tomar a la hembra entre nuestras manos justo sobre el plato y haremos un masaje sobre su vientre en posición vertical de modo que empuje los huevecillos hacia el plato, una vez que hemos extraído los huevecillos, lo más pronto posible tomaremos al macho y de la misma manera lo masajearemos para que el esperma caiga sobre el plato donde se encuentran los huevecillos. Esto lo debemos de hacer muy rápido ya que se corre el riesgo de que el porcentaje de éxito sea bajo.
Tomaremos el plato entre nuestras manos y lo agitamos suavemente.
Éste método sólo es recomendado para personas expertas, ya que si no, se corre el peligro de dañar a los peces.
El tanque de cría:
Una vez que los huevos han sido fecundados, al cabo del primer día ya será posible identificar los huevecillos fecundados de aquellos que no, ya que los primeros se tornan de un color ámbar cristalinos con un pequeño punto negro oscuro (el futuro pez), mientras que los no fecundados se vuelven blanquecinos con hongos. Estos huevecillos deberemos retirarlos inmediatamente para evitar que se contagien los otros huevos. Para hacer esto podemos usar una pipeta larga (de laboratorio) para poder extraerlos con precisión. El agua podemos medicarla como medida preventiva contra los hongos con una pequeña dosis de azul de metileno y se recomienda tener una aireación ligera y constante, no demasiado fuerte.


Alevín de dos días de vida. Se puede apreciar con nitidez el ojo y el corazón. (Fotos de imported_ramón)
Una vez han crecido un poco, es el momento adecuado para darles nauplios de artemia y pequeñas dafnias; la artemia recién eclosionada es un alimento ideal para el rápido crecimiento de los alevines si queremos asegurarnos un buen éxito.
Mantendremos una aireación constante y ligera durante este periodo, así un sifonado con una delgada manguera (cuidando de no llevarnos un alevín) todos los días los restos de alimento y reponiendo el agua que sacamos. Es importante que esté a la misma temperatura más o menos, reposada y sin cloro.
Podemos utilizar un filtro de esponja casero hecho con un aireador, que nos será muy útil para evitar subidas de nitritos, y que no absorbe los alevines.
Según pasan las semanas y van creciendo, podemos ir aportando otros alimentos a la dieta de los alevines: dafnia adulta, gusanos Grindal, alimento en hojuelas pulverizado, guisantes (arvejas, chícharos) cocidos y desmenuzados.
Texto y Fotos: Elena C. (Gaua)
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España

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