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Visuales y Límites
Si bien en la anterior entrega de los Talleres de Paisajismo dimos un repaso a los conceptos de profundidad y proporcionalidad, en esta ocasión vamos a indagar sobre otros dos conceptos, esta vez más concretos: las visuales y los límites, dos herramientas fundamentales que van a definir por completo la visión de nuestro acuario trabajando a partir del punto de vista.
¿Que es una visual?
La visual es todo aquello que vemos cuando echamos un vistazo al acuario, con límite definido o con límite infinito. Es en este momento cuando debemos plantearnos la ubicación física del acuario, y desde donde y a través de qué puntos queremos que se vea: puede tener visión frontal (la más típica, desde el frente), dos caras vistas, tres, visión a doble cara…
Las visuales se representan por líneas que parten desde en punto de visión y siguen hasta encontrar un límite visual.
¿Qué son los límites visuales?
Los límites visuales son, como su nombre indica, aquellos que limitan nuestra visión o visual, y por tanto debemos darnos cuenta de que los cristales del acuario no serán bajo ningún concepto los límites de nuestro acuario. Los límites los escogeremos nosotros.
Imaginemos un acuario tan solo lleno de agua. Ese acuario no tiene límites visuales. Ya que todas sus visuales se pierden en el infinito. Ni siquiera deberemos considerar los cristales, o la pared pintada detrás de los mismos, como límites visuales; en este taller daremos las técnicas necesarias para evitar esto, por eso a partir de ahora vamos a considerar los cristales como visuales ilimitadas.
Un límite visual como ejemplo en un acuario, por tanto, puede ser una masa vegetal, un tronco, una piedra, o incluso un tubo de filtración. Todo aquello que se interpone en la visual. Obviamente este último antiestético tubo, trataremos de cambiarlo como límite, poniendo otro límite anterior y por tanto creando una nueva visual más adecuada.
El límite en paisajismo es como en muchos otros ámbitos lo que delimita una zona, por eso, una manera de jugar con el volumen o el perímetro, es eligiendo nosotros los límites en nuestro acuario, es decir, nuestro acuario no tiene por que ser cúbico a nuestra vista. Tendrá los límites visuales que nosotros queramos.
Con esto, no nos referimos a que no tenga cristales, si no a que podemos conseguir, que no sean evidentes, y que lo que delimite o no las visuales, sea la vegetación, un objeto, nada o cualquier elemento en vez de los cristales.
Por tanto, tener en cuenta los límites, sería también tapar cosas que no queremos que se vean, tubos, calentadores… o visto desde otro punto de vista mejor, dejar que se vea, sólo lo que queremos que se vea.
Para empezar con ellos deberíamos esquematizar las visuales (en plano pero pensando en la visión frontal), esquematizaremos las visuales mediante una línea roja que comenzaría en el punto de visión donde se encuentra el espectador (nosotros), y continuaría en la dirección en la que miremos. Pondremos un ejemplo hipotético de un acuario con calentador, entrada y salida de filtro, en las esquinas, con lo cual debemos cortar esas visuales:

Las flechas rojas serían las visuales, y las cruces marcan los puntos donde algunas de las visuales no continúan, porque se encuentran con un límite visual, en este caso el calentador (gris) y la salida y entrada del filtro (verde). Nosotros no queremos que el límite que se vea sea ese, por tanto colocaremos delante un límite visual más idóneo, un tronco, una masa de vegetación, una roca, etc… En este caso es casi forzosa la inclusión de límites finitos, ya que hay que evitar que se vean esos molestos elementos técnicos. Las demás visuales, pueden dejarse o no, todo depende del artista, de su idea, de su manera de crear profundidad, continuidad, algo proporcionado, algo armónico y las escogerá en función de lo que pretenda. Las visuales, pueden perderse en el infinito, o sin embargo, en el momento que se corten darán cierto protagonismo al elemento que las corte. Por tanto si los elementos a los que cortan dan un efecto concreto, se reforzará el efecto.
Hay que tener en cuenta, que no limitar las visuales, significa que se vean los cristales y que por tanto debemos jugar con el efecto que deben de presentar los cristales, oscuro, profundidad, claro, amplitud, efectos de reflejo en los laterales, continuidad, etc…
A partir de aquí el diseño del acuario toma ya un valor artístico y personal, particular de cada uno, y evolucionara de modo distinto según quien lo haga, ya no tiene un solo procedimiento lógico, si no muchos.
Es el momento de volver a trabajar sobre nuestro proyecto, el hipotético o futuro acuario en el que queremos diseñar nuestro paisaje.
Este paso es extremadamente sencillo, pero no por sencillo quiere decir que sea menos importante; de hecho va a constituir la base sobre la que trabajaremos para concretar nuestros proyectos, el primer esbozo que deberemos tener siempre presente.
El primer paso consiste en dibujar sobre plano el contorno del acuario que tengamos en mente, con medidas a escala. Para dibujar a escala desde nuestro PC, lo tenemos sencillo con un programa de edición de imágenes; por ejemplo, si queremos trabajar sobre un acuario de 90x40, abrimos un archivo nuevo y ponemos ese tamaño, y luego redimensionamos el lado más largo a 640px, por citar un formato cómodo con el que trabajar.
Aquí tenemos un lienzo en blanco de las medidas antes mencionadas con los contornos marcados, preparado para empezar a trabajar la vista aérea:

Más adelante, cuando queramos marcar nombres de plantas y apuntes adicionales, podemos hacer una plantilla superpuesta, o aprovechar los espacios sobrantes de arriba y abajo.
2-.Una vez hecha la plantilla, nos paramos a pensar en el equipamiento; calentadores, bajantes de filtros, filtros internos... y los representamos mediante leyenda; aquí tenéis una leyenda estándar, este es el método de representación de conductos, resistencias y bombas de la física hidráulica, símbolos comúnmente usados en este tipo de proyectos, tan sólo hemos improvisado un símbolo para las campanas de CO2:

En este acuario ejemplo, hemos pensado en la ubicación de dos calentadores, campana de CO2 y la entrada del filtro externo; la flauta de salida no la representamos, puesto que siempre podemos colocarla sobre el nivel del agua y no habría por tanto límite visual.

3-.Y ya está todo, o casi todo el trabajo hecho; a continuación, marcamos las visuales; desde el punto de vista del observador, controlamos qué visuales tienen límites físicos y cuales límites infinitos:

Las posibilidades son múltiples; aquí por ejemplo, tenemos un acuario cuadrado de 50x50 a dos vistas, con un pequeño filtro interno y calentador; al ser más pequeño, la proporción resulta mayor.

Y otro más, 450 litros con dos calentadores en horizontal, y dos entradas de filtros externos: al ser el acuario mayor, la escala es más reducida, lógicamente:

Como se puede ver hacer una representación previa de límites y visuales es sumamente sencillo, pero facilita enormemente la tarea posterior de diseño del paisaje, último y decisivo punto que trataremos, y en el que deberemos aplicar todo lo aprendido anteriormente en los otros talleres.
Próxima entrega: El Esquema.
Idea, fotos y textos originales: Carlos Ziok y ei.bi.bi
Texto reeditado por: ei.bi.bi
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España

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