Por Luty y Equipo Dr. Pez.

 

"Epidemia", esa alarmante expresión que siempre nos hace inquietarnos e imaginar un panorama desolador de triste enfermedad. Ningún ser vivo estamos a salvo de los perniciosos efectos de los virus. Estos seres primigenios, casi cadenas proteicas, son los seres más eficaces en la producción de enfermedades que sufrimos todos los que poblamos el planeta Tierra. Los peces que se desarrollan en su hábitat acuático, viven en un medio muy adecuado para que los virus se desarrollen y se podría decir, que han sobrevivido a pesar del gran impacto vírico al que se han tenido que enfrentar durante toda su evolución.

Pero es en nuestros días cuando la influencia de los seres humanos hace cambiar estos millones de años de evolución. Todas aquellas defensas que los peces tropicales desarrollaron se ven comprometidas por los mecanismos que conducen a la creación de nuevas variedades ornamentales. La selección para crear preciosas variedades de color y de formas, incide de forma negativa en el sistema defensivo que posee el pez. Lo que se denomina sistema inmunitario es un frágil bagaje de sustancias químicas y órganos especializados que el cuerpo del pez utiliza de una forma eficaz contra los agentes patógenos exteriores. La selección artificial altera este equilibrio delicado y minimiza la eficacia de su sistema inmunitario. Estamos creando maravillas del color, seres increíbles que habitan nuestros acuarios, pero no debemos olvidar que a la par estamos creando animales más débiles.

Esta epidemia que tristemente se ha producido entre uno de nuestros peces de acuario más preciados, nos debe recordar lo que estamos haciendo y debe hacernos sentir responsables de nuestras mascotas. Debemos ser conscientes que el sufrimiento de un animal no es algo despreciable, es nuestra obligación informarnos, aprender y ser los cuidadores más eficaces posibles que nuestra tecnología y medios de información nos lo permitan.

Esta es la historia de la lucha de unos pocos aficionados por salvar a los peces que tanto querían.


Micrografías electronicas, donde se muestra la simetría icosahédrica de un virus maduro que nos sirve como ejemplo de morfología. También se puede observar estados tempranos de la maduración viral, que corresponde al provirus cuya morfología recuerda a los muñecos Pac-Man.

El diagnóstico presuntivo se hace en base a la clínica y los hallazgos patológicos de material obtenido por biopsias o autopsias. El diagnóstico definitivo se realiza mediante la detección del virus, ya sea mediante la utilización de métodos directos (destinados a detectar el microorganismo o sus antígenos) o indirectos (destinados a detectar los anticuerpos producidos por el pez en reacción a la presencia viral) entre los que podemos citar el cultivo en medios celulares específicos, inmunofluorescencia, E.L.I.S.A, inmunoblotting, y otros. El método más utilizado en la actualidad es el de la RT-PCR (reacción en cadena de la polimerasa acoplada a Trascripción reversa) es la técnica directa más sencilla y sensible con la que contamos, con un par de moléculas de RNA se pueden obtener millones de copias de DNA.

Estas prácticas están al alcance de los acuaristas acudiendo a los departamentos de virología o de patología de las universidades. Normalmente están destinadas a la identificación de epidemias principalmente en las piscifactorías, y son llevadas a cabo por los entes reguladores de dicha actividad, si son para enfermedades de declaración obligatoría, o de forma privada para propio control de los mayoristas.

Introducción del problema actual.

La pesadilla de todo amante de la acuariofilia es sin duda la enfermedad, y cuando ésta viene además en forma de plaga supone un golpe aún más duro que superar. Los aficionados a los Discos de toda España están pasando por uno de estos duros momentos. Una poco conocida y virulenta plaga ha sido introducida en sus acuarios, es la llamada Peste del Disco. No es la primera vez que aparece, y aunque este brote parece ser menos virulento que en otras ocasiones, se ha extendido de forma considerable y ha acabado con la vida de muchos discos.

La plaga se inicia con la llegada de unos discos de importación, nuevas adquisiciones por parte de disqueros de prácticamente toda España. Durante esa importación son mezclados discos de distinta procedencia, lo que veremos es en gran parte determinante para el contagio y propagación de esta enfermedad. Una vez en sus respectivos destinos, y en cuestión de 10 ó 12 horas, comienzan a aparecer los primeros síntomas en los discos que habitan ya el acuario, los recién llegados inicialmente están en perfecto estado. Ni que decir tiene, que en muchos de los casos, el no realizar una adecuada cuarentena ha ayudado a que sea aún mayor el número de discos afectados. Ninguna otra especie muestra síntoma alguno de enfermedad, salvo el disco.

A partir de aquí, empiezan las llamadas y mails entre aficionados, buscando tratamientos, soluciones y también apoyo. Comienzan a morir discos, y la enfermedad sigue propagándose. Los tratamientos parecen funcionar en parte y se usan distintos tratamientos en busca de una solución.

Evidentemente, pasar por este trance supone en muchos casos plantearse incluso desmontar los acuarios, dejar la afición. El número de discos muertos es muy alto, así como la cantidad total de aficionados afectados.

Pero veamos más en profundidad, de qué se trata....

Microfotografía de Virus

Historia de la enfermedad.

El Equipo Dr. Pez ha investigado sobre la enfermedad, sobre la Peste del disco o "Discus plague", que aunque no se haya confirmado laboratorialmente, coincide con los síntomas observados y las muertes de discos producidas.

La primera noticia de esta rara enfermedad de origen presumiblemente vírico, se produjo en septiembre de 1986 cuando se detectó una grave infección que afectaba a los cíclidos y que se estaba extendiendo por los EEUU sobretodo a nivel de distribuidores.

Según las sospechas, la peste del disco pudo provenir de peces importados del sudeste asiático. En principio los peces afectados sufrían efectos devastadores y se observaban síntomas que llevaban a la muerte en varias especies de cíclidos como los escalares, los oscars y los discos. La gravedad del asunto produjo un estado de pánico en el sector y afloraron numerosos remedios y tratamientos pero éstos, aún agravaban más el problema. Al estar implicados gran cantidad de peces infectados, la diseminación de la enfermedad fue rápida y extensa. Tanto, que se pensó en la posibilidad de que pudiera transmitirse por el aire. Gran cantidad de criadores y tiendas especializadas se vieron afectadas por la epidemia.

Se realizaron numerosos análisis para intentar detectar al agente causante de la infección y a pesar de que los síntomas eran similares encontraron multitud de microorganismos sospechosos de producirla. Entre ellos, encontraron parásitos como Hexamita y bacterias como Pseudomonas, Streptococcus, Chondrococcus columnares y Aeromonas.

Parásito Hexamita.

Aeromonas hydrophila.

Pero la epidemia se había extendido no sólo en EEUU. En Europa, también sufrían el mismo problema, aunque se pensó en que el agente causante podían ser toxinas en el agua. En Oriente echaron la culpa a las características del agua que producían alcalosis.

Se probaron los tratamientos más variopintos con el fin de erradicar la misteriosa enfermedad, se utilizó desde aspirina, permanganato de potasio, antibacterianos como las tetraciclinas, gentamicina y antiparasitarios como el metronidazol. No hubo un tratamiento claramente eficaz y hubo gran variabilidad en la respuesta a los distintos fármacos y sin un buen seguimiento de los resultados, no se llegó a concluir nada acerca de lo que sucedía.

Se convocó el II Encuentro de la Sociedad Norteamericana del Disco, congregando a gran cantidad de aficionados y expertos que habían estado en contacto con la enfermedad. Se llegó a la conclusión de que la razón de los síntomas, debía obedecer a una enfermedad subyacente que alteraba el sistema inmunitario del pez y lo dejaba sin defensa ante ataques parasitarios o de bacterias oportunistas que de otra forma no producirían una enfermedad tan aparente y de tal gravedad. Se sugirió que el agente causante de la "Discus plague" (como se denominó la epidemia), podría ser un virus inmunosupresor.

Desde entonces, distintos brotes de esta enfermedad se han ido produciendo de vez en cuando llegados al parecer con importaciones asiáticas. La útima gran epidemia, sorprendió de improviso a expertos criadores de discos en las islas Canarias a principios de los 90. El relato de esta experiencia anterior está comentado en primera persona en nuestra sección El Acuarista, en la entrevista a Ito, uno de los aficionados que lamentablemente sufrió la enfermedad hace ya muchos años.

Evaluación de la epidemia, repercusión y mortandad.

Análisis de la Epidemia.

Desde el momento de su detección, cuando los aficionados comenzaron a sufrir las primeras bajas de discos y vimos que detrás de los primeros casos podía haber serias repercusiones y estar frente a una epidemia de gran envergadura, nos pusimos manos a la obra para analizar la situación.

Nos hemos puesto en contacto con profesionales del diagnóstico de enfermedades de los peces para que nos orientaran sobre cuál era la mejor forma de actuar frente a algo así y a pesar de que no todo ha salido como hubiéramos deseado, ya que nos hubiera gustado poder atrapar infraganti al agente causante de la infección, recopilamos en este artículo toda la información de la que disponemos para que sea de utilidad a todos los aficionados y para que evitemos entre todos que un desastre como éste vuelva a ocurrir.

Departamento de diagnóstico de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Origen y distribución.

El origen de una epidemia es a veces complicado de establecer, pero en este caso todo parece apuntar a un fallo en la gestión de una importación de discos por parte de un distribuidor.

Se pueden definir diversos factores que contribuyen a la expansión de una enfermedad y uno de ellos en este caso fue la excesiva confianza en el origen de los discos adquiridos. Se realizó una importación de discos de Stendker, famoso por las buenas características sanitarias de los discos que envía desde Alemania y muy conocido entre los aficionados a los discos. Lamentablemente durante el proceso de la importación de los discos, se produjo la contaminación de los mismos con el virus o agente causante de la enfermedad. Los discos de Stendker fueron infectados y como esta enfermedad no muestra síntomas hasta pasadas unas 12 horas o más desde el contagio, se distribuyeron a los aficionados aparentemente sanos. Los discos fueron incluidos en los acuarios sin realizar medidas de cuarentena adecuadas, confiando en el buen estado sanitario de otras importaciones de este tipo y esto contribuyó a la contaminación de otros muchos discos que convivían en las mismas instalaciones.

Otro de los factores que fomentó la distribución de la infección fue el hecho de que la Peste del Disco es extremadamente contagiosa y se dispersa rápidamente por el ambiente acuático, contagiando a los discos y otros cíclidos de los acuarios comunitarios y haciendo enfermar a todos ellos sin apenas excepción. No sólo los discos enfermos fueron portadores del agente patógeno, sino también los utensilios utilizados en la limpieza rutinaria de los acuarios, los filtros, esponjas, cubos, mangueras, incluso las propias manos del aficionado....Todo material que entraba en contacto con el agua en la que estaban los discos enfermos, era contaminado. Y de ese modo, comenzaron las alarmas... cuando inexplicablemente, discos que no habitaban los mismos acuarios, ni tenían contacto alguno con ellos, enfermaban súbitamente. Incluso se llegó a barajar la posibilidad de que el virus se transmitiera por el aire, ya que acuarios separados por metros de distancia se contaminaban sin causa aparente.

Realmente, nunca podremos afirmarlo ya que antes de que la epidemia surgiera a la luz, durante los primeros días en los que los discos no mostraban los síntomas o se pensaba que era tan sólo un ataque protozoario, ¿quién pensaba en tomar medidas drásticas de seguridad sanitaria en los acuarios? Hay que ser realistas, los aficionados somos los responsables de la gran extensión de la enfermedad pero también somos los únicos capaces de frenarla y tomar medidas rápidamente en caso de que vuelva a producirse algo similar.

Como ya hemos comentado, el hecho de que la enfermedad pase desapercibida durante los primeros momentos de llegada a los acuarios es otro de los factores que hacen de la Peste del Disco, uno de los enemigos más complejos de combatir en la especie reina. Es muy difícil percibir signos de enfermedad donde no los hay y cuando aparecen leves signos de estrés horas después del transporte lo achacamos al viaje que soportan los discos ya que en muchas ocasiones se observan y no conllevan a nada más.

Por otra parte, hay que destacar que la enfermedad se mimetiza muy bien con otras muchas, dadas sus peculiares características, y nos despista una y otra vez a la hora de realizar un diagnóstico correcto, lo que hace que el tratamiento a seguir sea totalmente en vano.

Captura de Cíclidos salvajes.

Evolución de la Epidemia.

Hemos podido comprobar que la epidemia de la Peste del Disco, ha sido realmente grave, desastrosa incluso para muchos aficionados. Hemos valorado algunos datos que amablemente nos han ofrecido en sus cuestionarios, los usuarios Sillerna y Petillas a quienes agradecemos el interés mostrado para intentar comprender un poco más la enfermedad por medio de datos concretos.

Comprobando los datos obtenidos, la capacidad para infectar del agente patógeno es realmente alta, casi del 100%, siendo capaz de infectar y hacer enfermar a la totalidad de los discos presentes en los acuarios una vez ha entrado en contacto con ellos. Esto nos indica que los discos enferman sin ofrecer apenas resistencia al patógeno y que deberemos extremar las medidas de precaución cuando manipulemos los discos enfermos y los acuarios que los contienen.

Además, la aparición de los síntomas se da entre las 12 horas y los 3 días de la introducción de los discos en el acuario. Los discos adultos híbridos parecen ser los más afectados y en los que se observa mayor índice de mortalidad. Los discos salvajes parecen tener algo más de resistencia y los juveniles parecen recuperarse con mayor rapidez que los adultos una vez comienza el tratamiento.

Las bajas en los alevines más pequeños son muy acusadas, llegándose a perder puestas enteras de cientos de alevines en muy poco tiempo.

Al comienzo de los primeros síntomas, ningún aficionado podía sospechar lo que se avecinaba. En un primer momento, se barajó un posible brote del protozoo Costia debido a la similitud de los síntomas y un aficionado logró aislarlo en los discos afectados y lo observó al microscopio.

Protozoo Costia.

Todo parecía resuelto, se administró el tratamiento contra el protozoo (Protazol de Sera), pero los discos seguían empeorando. Conforme pasaban las horas se pensó en un ataque bacteriano muy fuerte y todos comenzaron a buscar posibles antibióticos que resultasen adecuados para parar el avance de las bacterias. Se probaron varios tratamientos que más adelante explicaremos, pero no sólo el fármaco es de gran importancia como veremos.

En apenas unos días aparecían sin cesar nuevos casos de afectados desde lugares bien distintos de nuestra geografía.

Finalmente, aficionados de renombre que ya habían pasado por la misma situación años antes, corroboraron que podría tratarse de la llamada Peste del Disco y se comenzaron a llevar a cabo métodos de prevención, aislamiento de discos enfermos y desinfección de acuarios contaminados.

Los tratamientos, no se realizaron en la mayoría de los casos de forma correcta, en primer lugar por desconocimiento de la causa de los síntomas y en muchos casos por la dificultad de encontrar el fármaco adecuado. Muchos usuarios han comentado lo difícil que les era poder conseguir determinados fármacos recomendados en las cantidades necesarias para completar un tratamiento de larga duración como es necesario en estos casos.

Teniendo en cuenta estas circunstancias y el desconcierto inicial al que se enfrentaban los afectados, en muchas ocasiones las bajas producidas han sido cuantiosas. Gran cantidad de discos de muy buena calidad, buenos padres, con muchas puestas a sus espaldas y sobre los que los aficionados habían puesto sus ilusiones y su trabajo diario, han sucumbido a esta enfermedad sin poder hacer nada más que esperar.

Ahora, con la entrada del nuevo año y hace ya más de un mes del comienzo de la epidemia, todo parece más calmado ahora. Ya no han aparecido más brotes y los aficionados que han seguido los tratamientos han obtenido mejores o peores resultados, incluso ha habido recaídas y muertes repentinas de discos que parecían completamente recuperados hasta hace muy poco. Sólo el tiempo nos ofrecerá una visión más clara de los resultados que se obtuvieron al combatir la enfermedad y podremos saber si finalmente quedarán discos portadores o si podrán volver a reproducirse adecuadamente los discos afectados.

Una cuestión de gran importancia durante la aparición de un brote epidémico y que siempre debemos considerar es que debemos advertir rápidamente al resto de aficionados lo que está ocurriendo para que puedan tomar medidas adecuadas lo antes posible. Además no debemos comprar, ni vender, ni mover ningún disco durante la aparición de un brote similar y extremar las medidas higiénicas aunque no haya sospechas de que nuestros discos hayan estado expuestos.

La Peste del Disco: Desconocida enfermedad.

A continuación os ofrecemos los datos más interesantes sobre esta enfermedad y que permiten definirla y diagnosticarla. Aquello que hemos podido rescatar de los numerosos testimonios que se han ido produciendo a lo largo de los días y algunos más que hemos encontrado en la bibliografía.

¿Qué es?.

Según lo que afirma la Sociedad Norteamericana del Disco y el Comité de Investigación formado para recopilar datos sobre esta epidemia, la Peste del Disco, es una enfermedad producida por un virus, aún no identificado como tal, que presumiblemente ataca al sistema inmunitario del pez y lo inactiva, permitiendo que cualquier bacteria o parásito oportunista, que normalmente no supondría ningún riesgo para el disco, pueda superar las barreras de la inmunidad y producir graves consecuencias y alteraciones en el organismo.

Por lo tanto, no nos enfrentamos a un agente patógeno determinado, sino a un conjunto de agentes oportunistas de procedencia variada. Entre los observados podemos destacar el protozoo Costia, que liberado de la presión del sistema inmune del disco, se reproduce con facilidad sobre la superficie corporal del mismo, produciéndole daños en la mucosa. A su vez, cualquier tipo de bacteria presente en el acuario puede suponer un grave riesgo de infección pudiendo llegar a producir una septicemia y la muerte rápida del ejemplar.

Aún no se sabe mucho sobre la naturaleza del agente patógeno y por lo tanto, aún no se puede decir con exactitud si los discos afectados que logran sobrevivir a la infección, son después portadores de la misma. Según datos históricos de los brotes de Norteamérica, al parecer los discos sí quedarían portadores y algunos autores afirman que podrían mantener el virus hasta 6 meses después de la curación, pero estos datos no se han estudiado en profundidad por lo que poco se sabe al respecto. De momento, aconsejamos no introducir ni mezclar nuevos discos hasta que pase un tiempo o los infectados se hayan restablecido por completo. Lo que sí parece suceder es que los supervivientes pueden volver a realizar puestas fértiles y llegan a sacar crías adelante.

Síntomas.

Los síntomas aparecidos en todos los casos son casi idénticos. Los discos comienzan a oscurecerse y a plegar las aletas. Se les ve apagados pero siguen comiendo de forma normal. Al cabo de pocas horas comienza a alterarse la mucosa de la piel, al principio parecen formarse como pequeñas bolitas de algodón de color blanco formadas por el mucus. Los discos parecen tener la respiración acelerada y poco a poco la totalidad del cuerpo se les recubre por una pelusa blanquecina que más tarde se va desprendiendo. Los discos siguen comiendo e incluso parece que comen con más avidez. Finalmente, la piel del disco adquiere un patrón reticulado debido a la gran perdida de mucus producida. Realmente pueden verse como jirones de mucus que salen del disco y quedan en el acuario como una baba pegajosa.

Discos afectados por la "Peste del Disco".

En algunos casos, se ha visto cómo discos juveniles consumían estos restos de mucus de individuos adultos sin aparente empeoramiento, pero eran juveniles que ya habían estado infectados. Se recomienda retirar los restos de mucosa porque podría infectar otros discos o material de otro acuario.

Los alevines devoran con avidez el mucus que se desprende de la piel enferma del pez.

Cuando el tratamiento funciona, dejan de segregar tal cantidad de mucosa, vuelven a recuperar su color original y recuperan el estado de sus aletas. Normalmente las mejoras se dan de forma repentina y nos encontramos discos que avanzan rápidamente en la recuperación, asombrándonos en alguna ocasión, aunque son posibles las recaídas y debemos continuar hasta finalizar los tratamientos y permanecer siempre vigilantes.

Disco en estado de recuperación.

Tratamiento.

En primer lugar, debemos dejar claro que el Tratamiento, es un proceso que implica no sólo la utilización de fármacos sino el seguimiento de otras medidas igualmente decisivas a la hora de combatir la enfermedad. Resumiré en pocas líneas las actuaciones generales a realizar para asegurar lo máximo posible la eficacia de nuestro tratamiento.

- Aislar los discos afectados en un acuario enfermería, vacío, sin sustrato ni plantas o decoración, con buena filtración, buena oxigenación, poco iluminado y a poder ser situado en una zona tranquila sin ruidos ni paso continuo.

- Realizar cambios diarios de agua de hasta un 50%, manteniendo las características del agua de forma adecuada.

- Frotar y limpiar las superficies del acuario enfermería para eliminar la acumulación de materia orgánica que pueda interferir con la actuación de los fármacos.

- Elegir el material necesario para realizar las tareas en el acuario: cubo, manguera, sifoneador etc... lavarlo, desinfectarlo y separarlo físicamente del resto de utensilios de los otros acuarios.

- Siempre que se vayan a realizar tareas de alimentación, medicación, cambios de agua y demás durante la actividad diaria, dejar siempre el acuario enfermería para el final. De este modo evitaremos pasar la infección a los demás acuarios.


Ya he comentado que en los años 90 surgió esta misma enfermedad entre los aficionados. Ito, entrevistado este mes en Acuario Dr. Pez, recomendó lo siguiente según la experiencia que tuvo en pasadas ocasiones:

"Nosotros llegamos a la conclusión de que era un problema inmunológico, que lo mejor era que tuvieran las mejores condiciones posibles para los peces, agua cristalina, limpia, acuario pelados y lo peor posible para esas bacterias pH 4.0 y 27º C, esto combinado con dos medicamentos como la Neomicina y la Nitrofurantoina debería de ser suficiente."

En aquella época, consultaron el libro de Discus Health de Dieter Untergasser y el tratamiento farmacológico que proponía era el siguiente:

-100 miligramos de Nitrofurantoina por cada 40 litros y
-2 gramos de Neomicina Sulfato por cada 100 litros


Cada 8 horas cambio de agua y repetir dosis.

Analicemos un poco los fármacos propuestos en la bibliografía para comprender un poco más el por qué de su utilización y de la recomendación de la disminución progresiva de pH (que incluso ha sido recomendada por Jack Wattley en una ocasión en la que fue preguntado por la Peste del Disco).

La Neomicina es un aminoglucósido, de amplio espectro, es decir actúa frente a dos grandes tipos de bacterias, gram positivas y gram negativas. La verdad es que es un fármaco de baja absorción vía oral y distribución no muy adecuada en los tejidos pero como tratamiento localizado en la piel da buenos resultados precisamente por eso, porque al no absorberse, su capacidad antibacteriana es mayor en superficies, como en la mucosa o la piel del disco afectado.

En general los aminoglucósidos son bactericidas y de ahí los buenos resultados que parecen haber tenido algunos disqueros con este tratamiento. Cuando se trata una enfermedad de tan rápida aparición y cuando el organismo del animal, su sistema inmune, no puede combatir eficazmente al patógeno, entonces están indicados los bactericidas que eliminan gran parte de los microorganismos, pero mucho cuidado, porque nunca un bactericida elimina a toda la población bacteriana , los mejores pueden llegar con suerte al 90%.

Se necesita entonces hacer una combinación farmacológica para conseguir lo que se llama una sinergia de potenciación o en otros casos, una sinergia de suma. La sinergia de potenciación consiste en aplicar a la vez otro fármaco bactericida con un espectro de acción algo distinto o más especifico frente al patógeno causante, por lo cual, el tratamiento es muy efectivo.

La Furantoína, nombre comercial del fármaco Nitrofurantoína, actúa frente a bacilos gram negativos y cocos gram positivos. Este fármaco tiene un espectro reducido y podría completar la acción de la Neomicina. Pero, a bajas concentraciones es bacteriostático lo que ocurre en un medio acuático como es el acuario y sólo actúa a ph bajo perdiendo su actividad a pH 8, de ahí la importancia de las recomendaciones en la disminución de pH.

Además, el pH es un factor fundamental en el crecimiento bacteriano e influye significativamente en la capacidad de actuación de las bacterias por lo que es muy recomendable disminuir progresivamente el pH mientras se realiza el tratamiento hasta llegar a pH 4,5 incluso.

El otro tratamiento que se ha utilizado entre los afectados y parece haber funcionado al menos en algunos casos ha sido la Pantomicina, nombre comercial del fármaco Eritromicina, con la siguiente dosis:

- 500 mg /40 litros cada día durante 11 días.

El resto de tratamientos que han sido probados sin éxito no los nombramos para no conllevar a error. Estos han sido los más eficaces y queremos plasmarlos aquí por si en un futuro pudierais necesitarlos, que los tengáis a mano. La velocidad de reacción frente a la aparición de una enfermedad de este tipo es esencial para salvar al máximo de discos posibles, cada día, cada hora, cuenta.

Es de gran importancia el ir eliminando los restos de mucus que vayan apareciendo en el acuario. Además, para una recuperación más rápida de la respuesta inmune, deberemos añadir a la comida de los discos, complejos vitamínicos ricos en Vitamina C y promover un ambiente de reducción del estrés que también influye en el estado inmunológico del disco.

Prevención.

Una de las normas básicas en prevención de enfermedades en acuariofilia es la cuarentena. Debemos realizarla a pesar de que parezcamos estar seguros del origen de los discos que vayamos a introducir al acuario. Las formas de propagación de los virus, bacterias y parásitos son muy variadas y siempre se está expuesto a sufrir fallos o complicaciones imprevistas que pueden acabar por transmitir cualquier agente patógeno a los discos en cualquier parte del proceso de cría, selección y transporte.

Peces Disco en cuarentena.

Aspectos positivos o beneficios de la cuarentena:

- Evaluación de la condición sanitaria del nuevo individuo: las enfermedades pueden manifestarse días después de haber adquirido un disco aparentemente sano y en el acuario de cuarentena podremos detectarlas antes de haber puesto en peligro al resto de discos de nuestras instalaciones.

- Mejor aclimatación, más gradual de los nuevos peces.

- Administración de fármacos : Los acuarios de cuarentena suelen ser de tamaño pequeño y se necesita una menor cantidad de fármaco en el agua para el tratamiento. Podemos hacer tratamientos individualizados, preventivos y además tienen una menor cantidad de materia orgánica por lo que el tratamiento será más efectivo
.

Dificultad en aficionados.

Realmente, ¿deberíamos realizar cuarentenas los aficionados? Desde el punto de vista sanitario es asegurarse al menos no contagiar al resto de los peces que mantenemos, pero ¿es realista desde el punto de vista de un aficionado? Muchas veces sólo contamos con uno o dos acuarios comunitarios en los que disfrutamos de nuestra pasión por la acuariofilia y no podemos permitirnos disponer de más sitio para nuestros animales. Qué más quisiéramos nosotros. Así que en la gran mayoría de ocasiones estamos a merced de las circunstancias y nos fiamos de lo que entra a nuestros acuarios, ya sea desde el acuario de un amigo, una tienda o directamente desde el importador. Esto nos hace vulnerables frente a desastres de este tipo. Es triste, es la realidad y no tenemos más remedio que fiarnos, pero no dejemos de pensar en ello para estar siempre atentos cuando introducimos nuevos peces en el acuario. Y sobretodo, los que puedan llevar a cabo cuarentenas, que lo hagan, sea cual sea el origen de los discos adquiridos, es de vital importancia.

Desinfección de Instalaciones y Material.

Al igual que la cuarentena, la desinfección es de gran importancia en la prevención de transmisión de enfermedades infecciosas.

Todo material que entre en contacto con discos sospechosos de estar infectados debe ser desinfectado, así como las urnas de cuarentena y enfermería una vez salen de ellas los discos ya recuperados. Si un acuario comunitario sufre una enfermedad infecciosa como la Peste del Disco, hay que vaciarlo al completo y desinfectarlo para evitar reinfecciones al introducir nuevos discos.

Lo principal es eliminar cualquier resto de materia orgánica antes de utilizar el desinfectante, y después se pueden utilizar distintos productos, el más comúnmente utilizado es la lejía (Hipoclorito sódico) durante al menos 10 minutos, aclarar y dejar secar. Otros desinfectantes son difíciles de conseguir o son demasiado corrosivos o peligrosos para el manipulador como para utilizarlos comúnmente por los aficionados.

Futuro de la Peste del Disco.

Nos preguntamos cuándo aparecerá de nuevo entre los aficionados un brote de Peste del Disco, quizá sea dentro de un tiempo corto, o quizá al cabo de unos años como viene siendo habitual en esta enfermedad. Pero en lo que sí estamos de acuerdo, es en que debemos estar preparados.

Este supuesto virus causante de la Peste del Disco aún no ha podido ser debidamente identificado. Debemos plantearnos si sería interesante el poder hacer estudios al respecto. Pero, ¿nos interesa conocer el agente causante?. En caso afirmativo, ¿dónde podemos acudir cuando sucede una epidemia como ésta?.

Se pueden hacer diversas pruebas para esclarecer las causas y establecer un tratamiento adecuado a las bacterias o protozoos que tenga cada afectado en sus acuarios.

En primer lugar, se debe hacer un cultivo y un antibiograma, para conocer las bacterias que están atacando a los discos y poder combatirlas con los antibióticos más adecuados para cada caso.

Placa con muestra de cultivo bacteriano donde se ha realizado un antibiograma. Se aprecian los discos de antibiótico y el halo de inhibición que produce cada uno.

En segundo lugar, si se quiere realizar un estudio serio más en profundidad será necesario utilizar uno de los discos enfermos para realizar las pruebas y deberá ser eutanasiado por lo que se tendría que elegir un disco que esté ya en las ultimas fases de la enfermedad y sin posibilidades claras de curación.

Se realiza un estudio básico que incluye pruebas de parasitología e histología de tejidos, cuyo valor puede ascender a unos 150 euros y en segundo lugar un estudio de Microscopía electrónica de transmisión de zonas lesionadas para detectar el virus que asciende a otros 150 euros.

Como veis, si se hubiese cogido a tiempo y costeando los gastos entre los numerosos afectados, quizá hubiésemos conseguido algo más de información al respecto de esta epidemia, averiguando algo más sobre los mecanismos de actuación del virus.

Esto siempre estará en nuestras manos, dispondremos siempre de profesionales a los que acudir. Habitualmente, los importadores y empresas dedicadas a la acuariofilia, utilizan los servicios de departamentos de diagnóstico patológico para realizar diversas pruebas y comprobar que los discos que manejan están en las condiciones sanitarias adecuadas. Muchos pensamos que estas cosas están fuera de nuestro alcance, pero no es así.

Desde aquí quiero agradecer al Departamento de Diagnóstico Patológico de Peces de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, su buena disposición a la hora de informarnos de las distintas pruebas que suelen realizar en los discos y haceros saber que cualquier aficionado puede acercarse a ellos si se encuentra con un problema de estas características o para analizar otras muchas enfermedades que puedan aparecer en nuestros peces.

Conclusión.

La Peste del Disco, ha diezmado en muchos casos los acuarios de grandes aficionados disqueros de nuestro país, arrastrando gran cantidad de dudas y desesperación, pero también ha sacado lo mejor de muchos de nosotros, aficionados ayudándose los unos a los otros, tratando de encontrar una solución a un grave problema que se extendía como la pólvora sin saber cuándo ni cómo podía pararse.

A pesar de las pérdidas, a pesar del tiempo, esfuerzo y dinero invertido, creo que merece la pena seguir luchando, seguir adelante con una afición que tanta alegrías nos da en tantas ocasiones. Desde aquí, quiero mostrar mi apoyo y quiero dar ánimos a todos aquellos que han sufrido esta epidemia en sus acuarios, para que sigan luchando por los discos que tanto aman y que representan un huequecito muy importante en sus vidas.

Disco y alevines pletóricos de salud.

Reseña para el equipo, y personas que han ayudado:

Nuestro agradecimiento sincero a:

Sillerna, por colaborar en la identificación de la enfermedad, aportando fotos y cuestionarios.

Insu, por su entrevista a Ito.

Vanmar, Mulligan y Juan Domingo, como equipo de enfermedades de DrPez, que han recopilado datos y diagnósticos para este seguimiento.

Luty y Drpez por volcarse con la enfermedad.

 

Por: Luty y Equipo Dr. Pez


Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España