Por Vicky

 

Descrita en 1952 por Poll bajo el nombre de Lamprologus signatus, fue posteriormente incorporada al género Neolamprologus. Sin embargo, en 1986 fue de nuevo integrada por Poll en el género Lamprologus. Pertenecen al Orden de los Perciformes y Familia Cichlidae.

Especie endémica del Lago Tanganika. Habita en aguas profundas, alrededor de los 30 m. de profundidad, en fondos fangosos, en los que suele excavar oquedades para buscar refugio y realizar sus puestas. Es ocasionalmente conchícola, pudiendo hacer uso de conchas vacías para reproducirse. Su alimentación se basa en zooplancton y pequeños invertebrados del sustrato.

Los adultos miden alrededor de 5 cms. De cuerpo alargado y ligeramente comprimido lateralmente. Su coloración base es plateada, sin embargo existe dimorfismo sexual, mientras que los machos muestran franjas oscuras verticales a lo largo de todo el cuerpo, las hembras carecen de ellas. Las aletas dorsal y caudal de los machos presentan también un bandeado negro y blanco. Por el contrario, las hembras solo tienen una franja negra en su aleta dorsal.

Macho de Lamprologus signatus

Hembra de Lamprologus signatus

Los ojos son grandes para su tamaño, al igual que la boca, siendo ésta protráctil. Al alimentarlos veremos como son capaces de ingerir grandes trozos de comida. Son carnívoros, y se alimentan preferiblemente con comida viva, artemia, daphnia, cíclopes, aunque también admiten alimento seco o liofilizado.

Desarrolla su actividad casi siempre en el nivel inferior del acuario, no es un gran nadador, sino que la mayor parte del tiempo la pasa reposando sobre el sustrato para lo cual se apoya sobre sus aletas pélvicas.

Los machos son territoriales y agresivos entre si, si bien en esta especie las hembras lo son aún más, sobre todo entre ellas. Son monógamos, y una vez que se ha establecido una pareja, la hembra dominante no dudará en atacar a las demás, si el acuario no es lo suficientemente grande las someterá a tal acoso que puede hacer que éstas intenten incluso saltar fuera del acuario.

Debido a esto, para mantenerlos se hace imprescindible un acuario de mediano tamaño en el caso de que queramos mantener varias parejas, y provisto con suficientes conchas o refugios que podemos fabricar con tubos de pvc. Para una pareja ya formada, podemos usar un acuario más pequeño, de por ejemplo 40-50 l.

Acuario de 54 l. específico de Lamprologus signatus

Los parámetros del agua deben mantenerse en un ph que ronde 8, y con una dureza que puede ir desde los 15 a los 25 dGH. La temperatura debe ser de entre 24 y 26ºC. Para el sustrato se usará arena, preferiblemente de color oscuro, y de granulometría bastante fina para que puedan excavar y moverla sin problemas.

Reproducción

Si el acuario dispone de conchas, realizarán las puestas generalmente en ellas. Aunque tener la seguridad de que se ha producido una puesta en el acuario es complicado, si somos observadores podremos aprender a intuirlo a través de su comportamiento. La hembras comienza a engordar, la mancha negra que muestra en la parte inferior trasera del abdomen se hace de mayor tamaño. La puesta se realiza generalmente en la concha de la hembra, veremos como la hembra entra en la concha y a continuación es el macho el que se introduce en ella.

Debemos tener en cuenta, que cuando los progenitores estén dispuestos a realizar una nueva puesta, dependiendo del tamaño del acuario, deberemos retirar a los alevines. Ya que si el espacio del que disponen es pequeño, la pareja se comerá a sus descendientes.

Una vez realizada la puesta, observaremos a la hembra claramente más delgada, y la mancha negar a la que hemos hecho referencia desaparece casi por completo. Ambos progenitores se ocuparán de cuidar los huevos, y en muchas ocasiones los diseminarán por distintas conchas del acuario. Al contrario que otras en otras especies, los huevos de Lamprologus signatus no están recubiertos de ningún tipo de sustancia adhesiva, que los mantengan adheridos a la pared de las conchas.

Una vez eclosionados los huevos, los alevines permanecerán dentro de la concha, hasta que hallan consumido todo el saco vitelino. Cuando éste se agote, no dudarán en salir en busca de alimento. Llegado a este punto, se les puede alimentar con nauplios de artemia.

Alevines al inicio de la natación libre

Alevín con un mes de natación libre

A los 3 meses de natación libre, ya empiezan a diferenciarse ligeramente los sexos, las hembras pierden parte de la coloración oscura que habían tenido hasta ahora

Su crecimiento es bastante lento, aunque ya a los 3 meses podremos ver pequeñas persecuciones en el acuario, muchos de ellos incluso escogerán concha y nadaran sólo por los alrededores, aventurándose más lejos sólo para espantar a otros individuos o en busca de comida. Con esa edad si se les acostumbra ya comen prácticamente de todo, desde alimento vivo o congelado como artemia o larvas de mosquito, a alimentos liofilizados o en escamas.

Es común ver a los juveniles nadando alrededor de su concha o descansando junto a la abertura de ésta

A los 4 meses, es posible diferenciar los sexos en los ejemplares de mayor desarrollo, el crecimiento es diferenciado, y puede observarse como el macho dominante de la puesta se desarrolla a un ritmo mayor que el resto.

Macho juvenil

Hembra juvenil

Estos juveniles deberán ser finalmente separados para evitar que las peleas tomen un carácter más agresivo. Si el tamaño del acuario lo permite podemos dejar varios individuos de ambos sexos a la espera de que se forme alguna pareja más.

El Lamprologus signatus podría parecer a simple vista no tan interesante a nivel de comportamiento como otras de las especies de conchícolas del Tanganika. Por ejemplo, el Neolamprologus multifasciatus es quizás más llamativo por su establecimiento de colonias y harenes. Sin embargo, L.signatus es apta para ser mantenida en acuarios pequeños en los que no podríamos mantener estas otras especies, y su cría es un espectáculo digno de ser observado.

 

Texto y fotos: Vicky


Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España