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Zaragoza contará, gracias a la Expo 2008, con uno de los acuarios fluviales más grandes del mundo. Se estima que recibirá más de un millón y medio de visitantes durante los tres meses que dure el evento y permanecerá abierto al público una vez concluya la Muestra Internacional, convirtiéndose en un referente para España y para toda Europa, ya que no existe ningún acuario de agua dulce equivalente.
El Edificio:
La distribución del edifico está basada en Pangea, transportando al visitante unos millones de años el pasado, cuando todos los continentes estaban unidos entre sí y el río que recorría esa inmensa masa de tierra reunía un único ecosistema de especies. De esta forma, el Acuario Fluvial se vertebra desde un espacio central ocupado por un tanque que simula el río primigenio, denominado el Río del Mundo. Una obra absolutamente espectacular, con una longitud de 40 metros, un ancho que oscila entre 4 y 8 metros y una altura que alcanzará los 9 metros, y en la que se podrán observar miles de ejemplares de hasta 300 especies distintas de peces conviviendo con cocodrilos, caimanes y otros reptiles.

La concepción del pabellón como una transición de climas y ecosistemas se advierte desde el propio aspecto exterior del edificio, con un gran glaciar en la cara norte, que se deshiela y forma cascadas y capas de arcilla por el este y el oeste, acabando en las rocas erosionadas del sur.
Nada más entrar al edificio nos encontramos con un vestíbulo donde se recrea un ambiente glacial, a través del color blanco omnipresente en techos, paredes y suelo, simulando bloques de hielo y creando un efecto polar. Iniciamos de esta forma un viaje a través de un recorrido natural por cinco ecosistemas, representados por cinco grandes ríos del planeta, que están comunicados entre sí por el Río del Mundo, símbolo del pasado común de todos ellos y donde los visitantes participaran de los diferentes escenarios con todos los sentidos, en una ambientación casi real que incluye con bandas sonoras, sonidos de animales, abundante vegetación, humedad e incluso niebla.
Los Ecosistemas:
Una vez atravesado el vestíbulo, llegaremos al primer ecosistema de nuestra visita: la región africana, representada por una recreación del cauce del río Nilo. El recorrido por esta zona se inicia con las especies de los grandes lagos del África oriental, fuentes del Nilo. Continua mostrando el curso medio, con una playa de arena donde podremos observar el comportamiento de los cocodrilos y termina con las especies del delta y la exposición dedicada al Mediterráneo oriental y al Mar Rojo.
Desde el Nilo, conectado a través del Río del Mundo, pasaremos a la región indomalaya, representada por el ecosistema del río Mekong. El desfiladero del Himalaya da comienzo a esta exposición, mostrando las especies del curso alto. Un arrozal servirá de fondo para ambientarnos las especies del curso medio, encontrándonos con jardín de orquídeas iluminadas con luz natural que dará paso a las especies del curso bajo y la exposición sobre el Océano Pacífico y los arrecifes de coral.
Atravesando de nuevo el río común, llegaremos a la región neotropical, a través de la cuenca del Amazonas, uno de los espacios más ambiciosos del acuario fluvial y que contará con un sistema de pasarelas y desniveles para que el visitante se encuentre rodeado de selva tropical. En el exterior, las cascadas procedentes del deshielo, crearán cortinas de agua para recrear este ambiente. Dividida en tres zonas, la primera se inicia en El Ígapo donde nos encontramos con la selva inundada del Amazonas, grandes cocoteros de tronco blanco, mangles forrados de fango y zonas colonizadas por hojas de nenúfares gigantes. En el nivel intermedio, el visitante disfrutará de un paseo por las zonas arbóreas más altas de la selva. El Manglar es la tercera zona representada que terminará en una exposición sobre el Océano Atlántico.
Se continúa con los variados ecosistemas de Australia a través del curso del río Darling y Murray. Desde las regiones inundadas, pasando por las zonas desérticas y el curso medio de los ríos, y finalizando con una exposición videográfica de las aves del Delta de Adelaida.
La visita concluirá con la región holártica, representada por la cuenca del Ebro, empezando con la misteriosa fauna de las cuevas de montaña, siguiendo con la representación de la vegetación de los sotos y galachos del curso medio y concluyendo en la exposición del Mar Mediterráneo Occidental.
Un museo vivo nos espera:
Complementando su aspecto recreativo, ya que el acuario fluvial dispondrá, además de la tienda correspondiente, de una sala de exposiciones y que la azotea será acondicionada para albergar dos restaurantes con terraza panorámica, desde los cuales se contemplará el recinto Expo, el Ebro y la Basílica del Pilar, el verdadero objetivo del pabellón es educar, investigar y divulgar. Convertirse en un museo permanente, donde cada pieza constituirá un ecosistema vivo.

El edificio se encuentra al 80 por ciento de su construcción, un 70 por ciento en lo relativo a las necesidades del acuario y un 50 por ciento respecto a los soportes de vida para las especies. Será uno de los primeros edificios de la Expo en concluirse, solventando un auténtico desafío de plazos al terminarse en tan solo 24 meses, algo nunca visto en un acuario de estas dimensiones.
Estamos de enhorabuena. Muy pronto podremos disfrutar de más de 5.000 ejemplares de 300 especies diferentes distribuidos entre los 60 acuarios y terrarios que integrarán el pabellón.
Texto: Sesé y Vanmar.
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España

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