Por Vicky Vílchez y Abel Bayo Pino

 

Impulsados por la curiosidad que nos produce todo lo que aún viviendo en nuestros acuarios no puede ser observado a simple vista, este mes continuamos con la segunda parte de "Esos otros habitantes del acuario", de nuevo tenemos que agradecer a Abel su colaboración.

 

Comenzamos esta vez con Chaos diffluens o Amoeba proteus, la ameba más conocida de los filtros de acuario, que actúa como controladora de la población de otros microorganismos como bacterias y otros protozoos. Es muy característico su núcleo en forma de disco.

 

Como podéis observar, su forma es muy cambiante, esto es debido a que carece de pared celular.

En estas dos fotos se puede apreciar el característico núcleo de esta especie.

Emisión de un pseudópodo, característico en la locomoción de este tipo de amebas.

 

Coleps hirtus un ciliado unicelular y depredador voraz, junto a un alga verde filamentosa Oedogonium, típica de acuarios y especialmente invasiva cuando existen niveles altos de nitratos en el agua.

 

Una Vorticella, posiblemente del tipo convallaria. Son de tamaño relativamente pequeño, ésta en concreto no pasa de las 60 micras y se recolectó en el filtro del acuario. Esta clase no es especialmente frecuente en el acuario.

 

Otra especie de Vorticella, en este caso Vorticella epistylis digitalis, puede apreciarse que se encuentra rodeada de bacterias.

 

El ya conocido Euplotes patella, voraz y rápidísimo frecuenta las hojas muertas del sustrato. Pueden observarse sus característicos cirros.

 

Un Heliozoo o animal sol, ameba unicelular en forma de sol, es muy frecuente encontrarlo en el sustrato y filtro del acuario. Los microtúbulos que irradian desde la superficie se denominan axopodios, y tienen funciones variadas, como locomoción o captura de alimento.

 

Paramecium aurelia, puede observarse su malla ciliada responsable del movimiento celular. Su alimentación está basada en bacterias y otros microorganismos.

Metachaos gratum, un rizópodo.

Philodina megalotrocha, típica especie de rotífero presente en todos los acuarios.

Philodina sp.

 

Stentor muller, ciliado en forma de trompeta, su alimentación es de lo más variada, desde rotíferos hasta otros ciliados o algas unicelulares. Se puede apreciar su núcleo en forma de cinta.

Uronema marinum otro protozoo ciliado, rodeado de bacterias, vibriones en forma de coma y tirabuzón.

Spirillum undulans, bacteria en forma de espirilo o tirabuzón.

 

Y esto es sólo una pequeña muestra más de los microorganismos que pueden encontrarse en nuestros acuarios. Los acuaristas buscamos la recreación de un ecosistema a escala, una pequeña representación de la vida en la que no sólo acabamos manteniendo peces, plantas e invertebrados, sino un batallón de pequeños organismos que ayudan a que el ciclo se cierre y dan estabilidad a nuestros acuarios.

 

Texto: Vicky Vílchez y Abel Bayo Pino

Fotos: Abel Bayo Pino.


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