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"Hemos comprado una pecera con
tres peces de agua fría, uno naranjita y dos blancos y naranjas con la cola más larga. Ya se nos han
muerto dos y uno nuevo que pusimos, mi hijo está muy triste"
Esta historia a modo de introducción puede que no os resulte extraña, bien por haberla oído o bien por propia experiencia, ya que por desgracia suele ser la manera en la que la gente se inicia en el mundo de los peces de agua fría. Bien por ser peces baratos, fáciles (en teoría) de cuidar, y resistentes, suelen ser los elegidos para habitar las inadecuadas peceras de bola. Pero por supuesto, esta falta de cuidados adecuados y del mantenimiento que necesitan, suele acabar con la muerte de miles de estos peces todos los años.
Por fortuna, hay gente que no se conforma con lo que le cuentan en las tiendas, o que tiene un pez enfermo y aprovecha la gran era de la información para buscar ayuda en sitios como éste.
Así que si habéis llegado hasta aquí, os felicito, pues podemos ofreceros los consejos para que vuestros peces vivan mejor. Es tan sólo una guía básica de iniciación sobre estos peces, pero nos ayudará con esos problemillas que hemos mencionado anteriormente.

1.- ¿Qué es un pez de agua fría? ¿Son todos iguales?
Hemos empezado hablando genéricamente de los peces de agua fría refiriéndonos a los goldfish o peces dorados, pero existen muchas otras especies de peces que también pueden vivir en agua fría. Nos referimos generalmente como "pez de agua fría" al Carassius auratus, que es el nombre científico de estos peces. Comúnmente los conocemos como pez rojo, pez dorado, carpín, goldfish, bailarina... y quizás os sorprenda, pues todas las variedades de peces de agua fría y en todos sus colores, por muy diferentes que nos parezcan entre sí (telescopios, comunes, dobles-colas, cola de velo) pertenecen a la misma especie, Carassius auratus.
Desde hace miles de años, cuando estos hermosos peces dorados despertaron el interés entre los emperadores de las diversas dinastías chinas, su cuidado y sus variedades se han ido perfeccionando, siendo considerados símbolo de fortuna en Japón, donde son muy apreciados.
Cuando llegaron a Europa, en el año 1700, eran un prestigioso artículo de lujo exclusivo de las clases altas. Posteriormente se fueron popularizando y llegando al resto de países, hasta convertirse en un pez al alcance de todo el mundo y el más popular hoy en día.
Existen dos formas principales en estos peces, independientemente de su coloración:
- De cuerpo alargado y cola simple:
Aquí tenemos, por ejemplo, a la variedad común y al cometa, que presenta aletas más largas, sobre todo la cola. Son peces muy nadadores, de rápidos movimientos, que precisan de acuarios grandes.

Hembra común blanca y macho cometa naranja. Obsérvese la diferencia en la longitud de la cola.
- De cuerpo rechoncho y doble cola:
En este grupo se encuentran el resto de peces de agua fría, existen muchísimas variedades, más de 100.
Su característica común es su cuerpo es compacto y presentan la cola dividida en dos. Existen variedades con aleta dorsal (telescopio, cola de velo y abanico, escama de perla, oranda ...) y sin aleta dorsal (ranchu, cabeza de león, celestial, ojo de burbuja). Son nadadores lentos, sobre todo los que carecen de aleta dorsal y generalmente alcanzan menor tamaño que los de cola simple.

Oranda red cap o boina roja y hembra fantail o cola de abanico. Ambos son ejemplos de variedades de doble cola
2.- El mantenimiento: ¿pecera de bola o acuario?
"Estos peces los tienen todos juntos en las tiendas en acuarios pequeños, y yo toda la vida
los he visto en peceras de bola; si no, ¿para qué las venden?"
El hecho de que estos peces sean los únicos que puedan sobrevivir en una pecera de bola viene dado por sus especiales características: pueden tolerar los cambios de temperatura, incluso el agua fría y también altos niveles de tóxicos; cualquier otro pez moriría en pocos días.
Pero que puedan sobrevivir incluso algunos meses, no quiere decir que sea lo más recomendable, nosotros también podríamos vivir en un cuarto de baño de 1 x 2 m toda nuestra vida. Tendríamos todo lo necesario para vivir y también comida ... pero, ¿sería eso vivir?
Las peceras de bola son totalmente inadecuadas para mantener peces de agua fría:
- El volumen de las peceras de bola es de muy pocos litros, incluso en las más grandes, inadecuado siquiera para un solo pececillo. Estos peces de adultos superan los 12-15 cm (sin contar la cola) con facilidad. Los de cola simple superan los 20 cm, y necesitan espacio para nadar.
- Las paredes de las peceras de bola son redondas, los peces utilizan su línea lateral para guiarse y saber la distancia que les separa de los objetos: las peceras redondas les devuelven constantemente ecos distorsionados.
- El intercambio de oxígeno entre el agua y el aire está muy limitado en las peceras de bola, además, la gente tiene tendencia a llenarlas hasta arriba, donde la superficie en contacto con el aire es menor.
- Al no tener filtro, los desechos tóxicos van envenenando el agua, ocasionando la muerte de los peces si no se hacen cambios de agua muy frecuentes.

Como comparación, un escama de perla adulto criado en acuario, dentro de la típica pecera de bola... ¿podría vivir ahí?
Volviendo a si pecera de bola o acuario, la respuesta es sin duda acuario. Pero tenemos que tener en cuenta que no sirve cualquier acuario, si queremos ofrecerles la mejor calidad de vida a nuestros peces, y mayor comodidad para nosotros.
Los acuarios tienen la ventaja de que permiten poner un filtro, que es lo que se encargará de transformar los desechos tóxicos en otros menos perjudiciales. También ofrecen más espacio para nadar, sobre todo a lo largo y nos permiten decorarlos como un pequeño ecosistema natural.
3.- Eligiendo el acuario adecuado.
"Compramos un acuario de 40l y el mismo día metimos 6 peces de agua fría, el agua está turbia, y los peces se quedan quietos en una esquina ...
ya se han muerto dos ..."
Como hemos dicho antes, para carassius no sirve cualquier acuario, lo primero que debemos tener en cuenta es que estos peces de adultos necesitan unos 30-40l de agua cada uno, incluso más las variedades de cola simple, que alcanzan mayor tamaño, como los comunes y cometas, que por desgracia son de las variedades más vendidas para peceras de bola.
En acuarios pequeños podrían vivir a lo sumo un año, que es el tiempo que tardan en alcanzar la mitad de su tamaño de adultos, pero nos veremos obligados a afrontar los problemas de sobrepoblación: exceso de desechos, algas en el acuario... El mantenerlos en acuarios pequeños toda su vida, limita su crecimiento, ocasionándoles problemas de desarrollo, no sólo enanismo, sino deformidades en los huesos y ojos desproporcionadamente grandes en relación al cuerpo.
Por eso es importante ofrecerles cuanto antes el espacio que necesitan, para que se desarrollen sin problemas o enfermedades, y lleguen sanos y bien desarrollados a adultos.
En resumen, da mucho menos trabajo un acuario que una pecera... y cuanto más grande sea, mejor en este sentido, ya que los acuarios grandes son más estables. Además de garantizar un buen hábitat para nuestros peces, un acuario es decorativo y relajante. Es una maravilla poder disfrutar de la belleza de los peces en un entorno decorado natural.

Oranda calico hembra. Un acuario del tamaño adecuado es indispensable para el desarrollo de los peces de agua fría.
4.- Eligiendo el filtro adecuado.
"El otro día he limpiado el filtro del acuario, que estaba sucísimo... ahora el agua está turbia y se han muerto dos peces..."
El filtro es lo más importante en un acuario... es de lo que depende la salud de los peces. Generalmente se tiene la creencia errónea de que el filtro es como una depuradora mágica, que los detritos del agua que entran, zas, milagrosamente se convierten en pura agua limpia, evitándonos tener que cambiar el agua nunca más. Pero esto no es así. Debemos imaginarnos el filtro como una fábrica, donde viven y trabajan unas bacterias beneficiosas que aparecen por sí solas y que se dedican a transformar las sustancias tóxicas de desecho que se producen en el acuario (como amoniaco y nitritos) en otras menos dañinas para los peces (nitratos). Es decir, estas bacterias que vivirán en gran número en nuestro filtro, cumplen una importantísima función: que esos tóxicos sean transformados para que no causen la muerte de los peces.
Ahora podéis ver fácilmente la explicación a por qué se mueren los peces en las peceras de bola o en los acuaritos sin filtro... mueren intoxicados irremediablemente, ya que no hay filtro con estas bacterias que se encarguen de neutralizar los tóxicos.
En un acuario sin filtro o en una pecera de bola, habría que cambiar prácticamente todo el agua todos los días para que los peces no se intoxicaran... con el trabajo que eso conlleva y el estrés para los peces. En un acuario con filtro, por el contrario, no hay que cambiar el agua a diario (tan solo un pequeño cambio de agua parcial a la semana) y por supuesto tampoco hay que sacar a los peces.
Para acuarios de carassius, a partir de los 80l, sin duda recomiendo filtros exteriores, como los Eheim, por ejemplo. Nos ofrecen mucha capacidad, no ocupan sitio en el acuario y son fáciles de limpiar. En cuanto a la limpieza de los materiales filtrantes, no debemos entenderla como tal, ya que mataríamos a las bacterias beneficiosas... lo consideraremos una liberación de espacio cuando las esponjas estén muy obstruidas y el caudal haya disminuido. Esto igual sólo lo tenemos que hacer cada dos meses o más, simplemente sacar los filtrantes y enjuagarlos en agua sacada del acuario, para liberar un poco de espacio. Nunca se debe hacer una limpieza total, de lo contrario sufriríamos las consecuencias de la pérdida de las bacterias beneficiosas.
5.- Instalación del nuevo acuario.
"El sábado llenamos de agua el acuario y dos días después hemos metido a los peces... parece que algo les pasa, no se mueven mucho..."
Una vez ya hemos colocado el acuario, llega la hora de decorarlo y prepararlo. Para resaltar los bonitos colores de los peces y para que el acuario se vea más luminoso, aconsejo arena o gravilla de sílice de color claro. Es importante que sea de sílice, que no sube la dureza del agua.
Colocaremos una capa de unos 3 cm en la parte delantera y 5 en la trasera, y procederemos a llenar el acuario hasta la mitad, echando el agua sobre un platito colocado en el suelo, para así no remover la gravilla.
Podemos también colocar elementos decorativos naturales como cantos rodados o piedras de sílice, o troncos naturales, que quedan muy bien. Es recomendable comprarlos en las tiendas de peces, y tendremos la precaución de hervirlos unas horas y dejarlos en agua fría limpia antes de meterlos, para que no tiñan el agua.
Si el acuario posee pantalla de fluorescentes, podremos tener plantas naturales. Lo ideal es que tenga 0,5 W por litro de agua, pero generalmente, las pantallas que venden con los acuarios de kit se quedan un poco cortas y no sirven para plantas exigentes.
Para peces de agua fría nos servirán sin problemas plantas como anubias, Microsorum pteropus, Echinodorus bleheri y Echinodorus ozelot, vallisnerias, Ceratophyllum...
Los cuidados de las plantas naturales son mínimos, a pesar de lo que pudiera parecer. Una vez compradas, las sacaremos del tiesto y quitaremos la lana de roca o la esponja que tienen en las raíces y las plantaremos directamente en el sustrato. Plantas como anubias y microsorum podemos atarlas directamente a los troncos.
Un poquito de abono líquido semanal para plantas de acuario, después del cambio de agua parcial, será suficiente para mantenerlas bonitas. Empezaremos a abonar la semana siguiente a la plantación.
Después de plantar y colocar la decoración, llenaremos de agua hasta arriba, encenderemos las luces 10-11h diarias (si tenemos plantas naturales) y pondremos en marcha el filtro.
Ahora comienza lo que llamamos maduración del acuario, que es esperar a que haya un número de bacterias beneficiosas suficientes en el filtro antes de meter los peces.
Para alimentar a las bacterias, iremos añadiendo cada día una pequeña pizca de comida para peces, como si estuvieran ahí... Esa comida se descompondrá y servirá de nutriente a la colonia de bacterias que se desarrollará en el filtro.
La maduración durará 3-4 semanas, nunca menos. Introducir los peces antes de que el filtro madure es exponerlos a todas las sustancias tóxicas, que les podrían causar la muerte.
Una vez maduro el acuario, ya podemos empezar a introducir los peces, no de golpe, sino en varios días, para no saturar la capacidad del filtro.

Peces afectados por intoxicación por nitritos, en un acuario no maduro.
Si por desgracia, para cuando hemos leído esto ya hemos metido a los peces sin esperar a la maduración, debemos saber que no está todo perdido, aún podemos evitar que mueran nuestros peces.
Al haberlos introducido antes de terminar la maduración, les exponemos a todas las sustancias muy tóxicas que se producen, como el amoniaco y los nitritos, ya que aún no hay bacterias beneficiosas que los neutralicen. Así que la única manera de disminuir estos tóxicos es hacer cambios de agua del 50% diarios los primeros días, hasta dar tiempo a terminar la maduración. Utilizaremos agua reposada durante la noche o tratada con anticloro, a la misma temperatura que la del acuario. Reduciremos también la cantidad de comida, para evitar que aumente el problema de tóxicos.
Es posible que el agua se enturbie durante la maduración, es un proceso totalmente normal. No debemos preocuparnos, pues al terminar la maduración, el agua se volverá cristalina.
6.- Compañeros de acuario para peces de agua fría.
"He metido un molly y 5 platys, y le están mordiendo las aletas a mi pez de agua fría..."
Puede que un acuario de 80-100l para solo dos carassius nos parezca desaprovechado, pero es lo necesario para estos peces. Pero no por ello tenemos que destinar únicamente el acuario a los carassius, si nos gustan, podemos poner algunas otras especies de peces y caracoles con ellos, que complementarán nuestro acuario. Todas estas especies que recomendamos aquí no solo son compatibles en cuanto a la temperatura del agua, sino que su comportamiento es totalmente pacífico con los carassius.
Dependiendo del tamaño del acuario podemos poner un grupo de Corydoras paleatus como peces de fondo, un pequeño grupo de neones chinos o de barbos cereza y como comealgas, caracoles manzana o Ancistrus triradiatus.
7.- Cuidados básicos de los peces de agua fría.
Aquí resumiremos los cuidados básicos que requieren estos peces, así les podremos ofrecer una vida mejor.
En cuanto a la temperatura, no necesitan calentador en el acuario, toleran temperaturas entre 1ºC y 32ºC, siendo su rango ideal entre 14ºC y 24ºC, y es muy recomendable que noten la bajada de temperaturas durante el invierno, siendo similar a su ciclo natural.
Realizaremos un cambio de agua parcial del 30-40% una vez por semana, sifonando bien el fondo para aspirar los detritos. Así evitamos que haya niveles altos de nitratos y ofrecemos una mejor calidad de agua a nuestros peces, previniendo enfermedades. El agua que repongamos es conveniente que sea reposada durante la noche o tratada con un anticloro o acondicionador de agua, y que esté más o menos a la misma temperatura que el acuario.
En cuanto a la alimentación, debemos tener en cuenta de que el alimento comercial que compremos sea específico para peces de agua fría, ya que sus necesidades alimenticias son diferentes a las de los peces tropicales. Es importante aportarles algo de vegetales en su dieta, les previene de problemas de oclusión intestinal. Recomiendo darles unas dos veces por semana guisantes (arvejas, chícharos) hervidos en agua sin sal (sirven los congelados perfectamente), hasta que estén blanditos, y después se los damos pelados y en trocitos. Los disfrutarán mucho.
Y ya está... ya sabemos todo lo básico para cuidar a nuestros peces... os deseo todo lo mejor con ellos. Y recordad que al llegar cansados a casa después de un duro día, y sentaros a disfrutar de vuestro bonito acuario... esos pequeños pececillos que nadan juguetonamente y parece que incluso os saludaran, os están dando las gracias... por darles una segunda vida, por ofrecerles la ilusión de crecer, por la oportunidad de enseñaros lo hermosos que pueden llegar a ser.

Texto y fotos: Elena C. (Gaua)
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España

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