|
Queridos colegas, de vez en cuando me entran esos arrebatos típicos de adolescentes en los que no me puedo resistir a poner en práctica alguna idea loca.
Hace tiempo que quería fabricar caseramente un aparato que me sirviera para limpiar en fondo del acuario, y a la vez devolver el agua a este lo más limpia que se pudiera. Por desgracia después de varios intentos fallidos desistí del proyecto en bien de la unidad familiar... (Agua por todos lados).
Hasta que hace unos días mi hermano como buen conocedor de su sangre que es me regaló una botella de CARDHÚ, (siento poner la marca pero viene a cuento). La botella venía embalada en un recipiente de plástico, que me hizo casi más ilusión que lo que contenía, (casi):

Y claro mi cabeza empezó a dar vueltas imaginándome mil fines aplicados al recipiente dentro del mundo de la acuariofilia.
Así que sin mas dilación y reuniendo todos los materiales que encontré por casa me puse manos a la obra.
Lo primero fue reunir una serie de tubos que me servirían para la elaboración. Así como dos tipos de tela metálica que encontré.


Recorté la tela a la medida del interior del recipiente, formando una especie de "U" invertida, que sirve a la vez de contenedor de residuos y de base para el material filtrante.


Yo ya disponía en casa de una de esas bombas pequeñas que van sumergidas. Corté el cable de alimentación para poder más adelante pasarlo por un orificio que no fuera muy grande y que fuera fácil de tapar.
Además le introduje un tubo que casualmente iba perfecto.

Para proteger la bomba le puse a modo de funda un calcetín viejo (pobres peces).
Como veis todo el proceso está hecho con materiales que ya tenía.

Realicé un agujero en la malla, para introducir un tubo que sería el responsable de llevar al depósito los desperdicios.


Al final decidí que los tubos de entrada y salida de agua, así como el cable de corriente pasarían por la tapa, (que por cierto cierra casi herméticamente).
Para ello me serví de la broca para madera más gorda que encontré, muy despacio para evitar que el plástico se quemara o se partiera.
Terminé de agrandar a medida los agujeros con unas tijeras muy despacio, primero por una cara y luego por la otra, con paciencia, ya que interesa no pasarse, y que los tubos entren bien pero algo ajustados.


El tubo que le puse ajusta perfectamente al de plástico que viene de la malla, con lo cual es fácil de desmontar en caso necesario, ya que no hace falta pegarlo.
Puse dos tramos cortos de este tubo rígido de color verde, que tenía de hace varios años cuando compré un filtro EIHEM.
A este tubo irán encajados los de entrada y salida de agua por el exterior, y el de entrada al depósito y a la bomba por el interior. A veces como con una buena navaja...


Ha llegado el momento de mi querida y socorrida amiga la pistola de barras de silicona termo fusible. Para los que no la conozcáis, solo comentaros lo útil que puede ser para ciertos trabajos caseros.
En mi caso la uso para muchas cosas, aquí la usé generosamente para sellar el paso de los tubos rígidos y el cable de alimentación de la bomba.
Os la recomiendo de todas todas, aunque también os aconsejaría no comprar la silicona en un todo a cien, ya que puede resultar decepcionante el ver que una vez seca no pega...
También os diría que practicarais con la pistola antes de usarla para que os familiarizarais con su textura y viscosidad.
Yo me permito retocarla con un palillo romo cuando aún no está fría del todo para conseguir una mayor fijación.


Bueno pues continuamos:
Una vez comprobada la robustez del pegado de silicona, viene el momento de montar el interior del filtro y acoplar la bomba al tubo rígido. Esto lo hice con un tramo corto de tubo transparente y flexible.
Podía haber encajado la bomba directamente al tubo verde rígido pero esto hubiera sido más incomodo en caso de necesitar desmontarlo, y además más peligroso para la integridad de la estructura, ya que todavía no estaba probada, y no sabía exactamente el resultado final de todo este jaleo...

Como veis no queda mucho espacio para el material filtrante, pero no hay que olvidar que es un limpiafondos.
Para separar el depósito de detritos y el material filtrante recorté a medida un estropajo de lavar la vajilla. Eso sí previamente lavado y aclarado bien.

Prácticamente ya está terminado, solo falta el material filtrante que consiste en una media vieja con carbón vegetal. En este caso no vi necesario, poner otro tipo de material, porque como ya he dicho es un limpia fondos.
He aquí la obra terminada, espero que os guste.
Por si alguno tuviera en casa este tipo de recipiente y quisiera repetir mi experiencia, solo recalcar que cierra casi herméticamente, y solo hace falta reforzar la unión de la tapa con unas vueltas generosas de cinta aislante, que será fácil de quitar en caso necesario, y también darle unas vueltas de arriba a abajo, con cinta ó con unas bridas de plástico como en mi caso me pareció oportuno utilizar.

Os juro que desde que lo terminé lo tengo en marcha, y hasta ahora ningún problema ni fuga. (Observad la primera víctima inocente de las primeras pruebas, antes de ponerle una red en la entrada de agua).

Esto es todo, espero que os haya gustado.
Texto y Fotos: Alberto Páez Rubio (alparu)
Dr. Pez © Jesús Salas y Carlos Garrido, 1997-2007. España

|